Vagón de metro de la línea 10, en Madrid. Viernes por la tarde. Una niña pequeña y extraña, de no más de 7 años, mira desde su asiento y muy fijamente al hombre que hay frente a ella. La madre de la cría, con unas ojeras tremendas y cara de no haber dormido en tres días, está de pie:
Hombre: Disculpe, señora, ¿le puede dejar a su hija que deje de mirarme?
Madre (enfadada): ¡Deja de mirar a la gente!
(La niña desvía la mirada hacia otros pasajeros. El hombre sale del metro y pasa un rato)
Niña: Mamá, ¿por qué no puedo mirar a la gente?
Madre: (Suspira). Porque no me gusta. Te lo he dicho mil veces. No mires a los ojos de la gente.

Eres la nueva Gossip Girl de la canalla! Bienvenida al club bloguero! cuidado que engancha!
ResponderEliminarMiedo...
ResponderEliminaray, mariló, entre el facebook y esto no sé si sobreviviré
ResponderEliminarTu blog me fascina.
ResponderEliminarGracias!! ¿Tú participas en todos los que pone en tu perfil? Es para añadirte a 'Mi lectura digital' y así empezar a seguirte, :)
ResponderEliminarPutas niñas mironas... Yo soy una.
ResponderEliminarTía, esa niña era DIA-BÓ-LI-CA¡
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